jueves, 12 de abril de 2012

La Sucursal del Cielo

Quede muy impresionado con aquella casa tan enorme y muy bella. Estaba alfombrada incluso en los rincones más difíciles. Tenía un hermoso papel tapiz color del cielo en los techos. Llege acompañando a mi madre. Fue a  visitar a Anabella, una amiga suya. Aquella mujer era muy guapa, y  atractiva. Cuando me vío, me regalo un paquete enorme de dulces y caramelos. Me invito a jugar en el gran jardín que tenía en afuera. Habían juegos y todo aquello, para la diversión de los niños. Ella era soltera. A pesar de tener un montón de pretendientes, de nivel económica muy buena. Anabella, fue a la escuela con mi madre. Pero con el tiempo, se distanciaron. Nos dijo que sus padres compraron aquella enorme casa, muy cerca a la ciudad.



La provincia de Otuzco, tiene una infinidad de pueblos, entre ellos La Cuesta. Nosotros vivíamos en un pequeño caserio. No es tan grande. Solo hay unas cuantas casas cercanas. La gente vive del comercio y el transporte. Existe solo un colegio, al cual asistimos todos, y los demás. Mi casa es grande, pero no tiene nada que mostrar. Un día me fuí al caserio más cercano, ahí tenía muchos amigos del colegio. En ese lugar solo hay una docena de casas, muy separadas. Ahí vive Jerson, un compañero de escuela. Tiene los ojos claros. La gente lo llama "sarco" Siempre andaba con dinero, ya que su tío tenía. Era dueño de la unica tienda de abarrotes. Y es muy grande. Ahí se ganaba unas propinas ayudando a don Ramiro. Eran tan enorme esa tienda, que tenía dos plantas. Estaba muy bien surtida. Llegan de todos los caserios a comprarle. Le pregunte a Jerson si yo podría también ganarme algunas propinas ayudando a su tío.
-Dile, tal vez quiera- me dijo. Me señalo el lugar donde se hallaba.  Afuera estaba Don Ramiro, el dueño y estaba renegando, se le notaba el mal humor a distancia. Me lo imaginaba algo mayor. Es joven aún, pero todos le llaman don Ramiro. Tuve miedo en decirle algo. Pero al final me acerque, lo salude y dije:
-Buenos días, señor- Y él me miro muy sorprendido y molesto más aún, mientras atendía a un cliente, que llego en ese instante.
-¿Qué quieres chiquillo?
-¿No querrá a alguien que lo ayude en la tienda?
-No, para nada, ademas ya tengo a mi sobrino que me ayuda.
-¡Pero tío él te puede ayudar con lo del kerosene!- dijo Jerson participando de la conversación.
-Si se ve, que no puede cargar una lata, no ves lo flaco que esta -dijo su tío.
-No tío, Sebastían es bien fuerte, es el más fuerte del colegio.
-¡Uhmmm! Vente el sábado que llega el camión, para ver si es verdad- digo don Ramiro, pensandoló.
A mi madre, no le interesaría mucho, lo que iba a hacer, eso creía. Ya que me ganaría unos cuantos soles. Empece ese sábado, cargue una cantidad enorme de latas de kerosone que llegaba en un camión desde muy lejos. Tenía diez años, por aquel tiempo.

_________________________________

El caserío esta de fiesta, y en la celebración, los unicos delegados del pueblo ya tenían preparado, presentar a Ramiro  como candidato a la alcadía de La Cuesta. Parecía una persona muy dura, pero en el fondo era muy buena gente. A pesar de tener un caracter rigido. En ese tiempo ha cosechado mucho poder. Su negocio, en esos años, creció tanto, y su fortuna aún más. Cuando cumplí los 17 años, Ramiro sabía que me era dificíl irme a Trujillo a estudiar, por la falta de recursos economicos. Y me propuso quedarme con él, a tiempo completo en el manejo de la tienda. Acepte, sabiendo de mi condición. Y me quede con él. La vida política en la que se metió Ramiro, lo absorvía y eso hace que muchas veces, me haga cargo de todo. Él no tiene hijos. Tiene familia cercana a en los cacerios cercanos. Solo llegan a pedirle dinero y comida. Jerson se va a Trujillo, a pesar de ser su sobrino. Ramiro parece que no lo estima tanto, y siempre lo demuestra. Pero antes de marchar le entrego un buena cantidad de dinero. Por los años que lo ayudo en la tienda. Si Ramiro es elegido alcalde tendría que alejarse de aquí ya por completo.  Siempre me reuno con él por las noches, y me cuenta de los proyectos que tiene. Los que se los hacen son unos que tienen mala fama, por la corrupción que siempre ha habido en todo lugar. Pero él confía en ello.

Me acostumbre a este trabajo,  ya que me es sencillo. Conozco tanta gente. Siempre llegan de todo los caserios cercanos.

Sara vive cerca, siempre viene con su madre los sábados, ha comprar las cosas para la semana. No es tan bonita. Ella misma lo reconoce, pero tiene una linda sonrisa. Tiene 15 años. Esta enamorada de Jerson. Y por eso siempre venía. A veces llegaba con Carlota, su prima, de su misma edad. Quien también se sentía atraida por Jerson. Al frente de la tienda, esta la casa de Arturo. Un joven albañil, que se va a las ciudades a trabajar a casas de gente adinerada. De a pocos esta construyendo su casa con ladrillo, ya que para él, el adobe no sirve. El trabajar afuera ha hecho que gane mucho. Eso se le ha subido a la cabeza. Es muy presumido a veces. Conversarmos poco. Una vez me dijo que planeaba irse a vivir a Trujillo del todo. Aquí no veía futuro. Esta casado con Sandra. quien es muy linda, tiene la piel morena. Ella es muy callada, pero no tímida. Estudio educación en Trujillo, pero regreso para dar clases en un pequeño colegio de un caserio cercano. Pero Arturo le exigio que dejara eso, por que con lo que ganaba les alcanzaba.

Cuando llego el día de las elecciones, el pueblo fue una fiesta. Ramiro había sido elegido alcalde. Esa noche, luego de agradecer a la gente, en un pequeño mitín. Se fue con todos sus colaboradores a la ciudad. No llego luego de dos días de borrachera. Aquel día, me dijo que me haría cargo de su negocio. Rindeme bien las cuentas, sino... fueron sus palabras. Luego de que llegará otra vez. Entro a la tienda. Estaba tan resaqueado y contento a la vez..
-Hola Sebastian.
-Hola Ramiro- Ya no le decía Don Ramiro, él mismo me lo pidío.
-Abrete unas cervezas, y sientate aquí.
-Pero tengo que abrir la tienda.
-Hoy no la abras, hoy a que seguir celebrando.
Abrí las cervezas que me pidió. Y me puse a tomar con él, debido a su insistencía.
-¿Donde estuviste?- le pregunte.
-Ay, estuve con unas nenas.
-Siempre, seguro estuviste tomando chicha fermentada.
-Chicha no. Estuve tomando Wishky y del bueno e importado.
-Seguro te quedaste misio, por eso volviste.
-De eso nada. tuve que volver, por mis nuevas obligaciones.
-¿Y donde estuviste? Ahora si dime.
-Estuve en "La sucursal del cielo"
-¿Y eso que es?
-Ya te voy a llevar, huevon- Dijo él muy sonriente. Nos quedamos tomando poco. Ya que se quedo dormido rapidamente. Lo lleve a su habitación. Abrí la tienda.

A menudo llega Jerson a visitar a Ramiro, y a mi, eso dice él. Me pregunta como van cosas. Yo le pregunto como le va por Trujillo. No le gusta estudiar. Pero no tiene otra opción.  Estando él, en la tienda, llego Sara, a comprar. Esta vez llego sola. A Jerson no le gusta para nada Sara, pero sabe que siente algo por él. Y eso parece que le encanta. Mientras compra, ella lo mira de reojo. Él se hace el interesante. Al terminar, me despido de ella. Se va toda nerviosa. Jerson me mira, me guiña el ojo, y sale. Me quedo dentro sorprendido, esperando que iba a hacer.  Al poco rato aparece Jerson.
-Oye huevon que buena esta la chola!
-¡Anda huevon ¿y que le has dicho?
-Le dicho que venga más tarde para conversar.
-¿De verdad?
-Si, a ver si viene, me la llevo a arriba.
-Guarda, que no se entere su vieja.

Cuando caía la tarde, Jerson volvio a la tienda, a esperar a  Sara. Cuando ella llega, le pido que se la lleve por otro sitio. No me hace caso. Nos saludamos. Él la invita a subir. Ella acepta al instante, sin inmutarse. No pregunte más. Y ellos subieron. Mientras pasaban las horas. Me preguntaba que tanto conversarían. Llego la noche. Bajaron, y ella ya se iba.
-Mañana vienes otra vez- dijo Jerson
-Claro que si- le respondió Sara.
Al salir, nomás, Jerson me contó todo lo que hicieron.
-Estaba cerradita, cholo, cerradita!
-Pero como se dejo tan rápido?- le pregunte un poco sorprendido.
-Le dije: bajate el calzón y ya.
-Eres pendejo.
-Que rico tira la chola, me ha dejado seco.
-Me estas jodiendo, verdad.
-De verdad huevon, mañana que venga le digo que traiga a su prima.

Jerson se quedo por un par de semanas por aquí. Hasta que se fue a Trujillo. Y todas las tardes entre las cajas y demas cosas, del almacen de arriba se acostaba con Sara. Le prometía muchas cosas. Las sabía por que él me las contaba, luego que ella se iba. Nunca llego por aquí Carlota, por que dice que se sentía celosa, por  Sara.

EL POZO DEL PUEBLO

La primera obra de Ramiro fue crear un pozo de agua potable. Pero la curiosidad de este pozo, iba a ser su aspecto. Él era un apasionado de la arquitectura. Deseaba que el pozo tuviera una torre que se viese desde la entrada del pueblo, y que la gente contemplase aquello. Le dije que mejor era una pileta. Pero Ramiro quería aquello. La gente lo admiraría más. Así que encargo a un arquitecto de trujillo hacer el proyecto. Pensó en Arturo para la construcción. Pero este rechazo el trabajo, ya que iba a ganar muy poco. Ramiro le indico, de que se trataba de un motivo de sentimiento, ya que él también era del pueblo. Pero rechazo. Al final llegaron unos albañiles de un caserio cercano, y lo construyeron. Al terminar la obra, la gente agradecía a Ramiro su empeño. Estaba muy elegante en la inauguración. La gente ya no tendría que comprar agua a aquellos quienes la traían en burro desde otros lugares. Aquel pozo, tenía una torre, con una escalera muy bien tallada de madera. Un pequeño mirador, donde se podía ver el horizonte. De verdad queda muy bonito. Solo subirian los encargados. Pero Ramiro, me dio una llave. Sabía que me gustaba subir y mirar aquello.

Llegaron noticias a Ramiro, que un río que daba muy cerca al pueblo estaba contaminado, debido a la fabricación de carbón. En seguida, Ramiro puso marcha hacía allá. Me mandaba a llamar, para que lo acompañase. Cerraba la tienda e iba verlo. Me llevaba a esos lugares donde iba. Le pregunte una vez, por que me llevaba, si tenía que hacerme cargo de su negocio. Me dijo que me llevaba para conocer más allá del pueblo. Ya que yo nunca salía. Al llegar al río, comprobamos que realmente estaba muy contaminado, debido a la fabricación artesanal de carbón. Entonces se empezo a investigar. En el camino, nos encontramos a gente que nos decía que más adentro hay un tipo que hacía brujería y tenía mal genio. Que tuvieramos cuidado. En el rio, encontramos a una mujer muy bonita. Estaba de costado. Era muy blanca, y cargaba atrás a su pequeño hijo. Ramiro quien quizo impresionarla con su status de alcalde, se asusto al verla tan llena de golpes, el lado iziquierdo del rostro. Ramiro le pregunto que le había pasado. Ella dijo que se había caído lavando la ropa en el río. Él le dijo que no lavase ahí ya que el agua estaba muy sucia, y llena de polvo de aquel carbón. Pero ella no siguio conversando más. Nos fuimos de ahí. Yo me quede pensando en aquella mujer. Era  tan hermosa. Cuando salímos, nos quedamos mirando un buen rato. Luego antes que anochezca, dimos con la casa de aquel brujo, que nos habían informado. Toco la puerta y Ramiro pidió entrar en su casa, aquel hombre nos inivito a pasar. Ese hombre era muy pequeño, de piel muy negra y muy feo, se le notaba el mal genio.
-Pase alcalde, pero el chico que se quede afuera con los demás -pidió
-Que entre, que es mi hijo -dijo Ramiro.
-No mienta alcalde, no es su hijo.
-Bueno, como si lo fuera.
-Esta bien, pero solo él.
Ya adentro la sorpresa más grande fue aún. Ahí estaba esa mujer que vimos en el río. Ramiro la volvió a saludar.
-Es mi mujer -dijo aquel brujo.
No hizo sentar en el suelo, Ramiro no quizo ensuciarse el pantalón. Pero el brujo insistió.
-¿Qué han venido a buscar? -pregunto.
-Nada, especificamente, solo que la gente me pidió que hagase algo por el río que esta contaminado, y por eso vine.
-Es mi carbón el que lo ensucía, pero que le hago, no tengo otra cosa que hacer.
-Pero la gente dice que usted es brujo, no se tal vez de eso podría vivir.
Un silencio invadio, en el salón. Ya era de noche.
-Quiero confesarles una cosa, ya no soy brujo, ya no lo soy.
-Pero eso se puede?- pregunto Ramiro.
Se paro, cerro las cortinas, mando a su mujer a prepar algo para comer. A pesar que en esa casa no abundaba la comida. Ramiro le dijo que no se preocupara. Por que ya nos ibamos.
-Ustedes son mi visita, llegaron aquí por que no tuvieron miedo. La gente me tiene miedo. Dicen que soy el demonio. Dice que le pego a mi mujer. Hace tiempo que perdí los poderes que tenía de brujo -fueron sus palabras.
-¿Pero eso se pierden?- volvió a preguntar Ramiro más sorprendido.
-Yo me enamore locamente de mi mujer. Pero ella nunca se fijaría en una persona como yo. Así que le pedí a un compañero, que podría hacer. Y el hizo todo lo posible para que ella se fijara en mi. Entonces tras los años, mi amargura fue aumentando, por que ella no me hacía caso. Entonces decidí invocar al mal, y pedirle que me concediera el amor de mi mujer. Tras aquello, ella vino hacía a mi, pero poco a poco fuí perdiendo mis atributos como brujo. Y ya nadie me pedía trabajos. Creo que fue aquello que hice. Ahora solo me queda ganarme la vida, con lo que aprendí viendo, hacer carbón para sobrevivir -Eran sus palabras sinceras.
Entonces ella entro con su bebe a cuestas. Nos invito café y un plato enorme de yuca. Comimos hasta saciarnos, ella se sento a su lado. Eran tan diferentes. Entonces antes de irnos, aquel hombre, nos dijo algo que tal vez nos pueda pasar. Ramiro le dijo que si eso podría pasar, ya que no tenía atributos como él decía.
-Eso es otra cosa, Ramiro, tenga cuidado, hay gente que quiere verlo destruido, cuidese de las malas juntas y no sea muy confiado.
-Y tu muchacho, ten cuidado también, no te aferres a la primera mujer que se te acerque, te puede ir mal -Me dijo ante la mirada atenta de su mujer.
Nos despedimos. Ramiro le ofrecio trabajo, para poder apalear un poco su precariedad, él decidió pensarlo. Ya luego verían como arreglaban aquello de la contaminación.

Salimos rumbo al pueblo. Mientras recordabamos aquellas cosas. Él me dijo que era inevitable que ese brujo halla hecho eso, ya que realmente tenía pocas posibilidades con esa mujer.  Llegamos a casa. Y él se fue con unos amigos a resolver unos asuntos. Pase por aquel pozo, y decidí subir. Miraba el horizonte, los caserios aledaños. Y empeze a recordar el rostro de aquella mujer. No nos dijeron sus nombres.


Cuando llego Sara a comprar, no le preguntaba nada, sobre ella. Andaba muy pensativa. Seguro sería por Jerson, a quien no volvio a ver, desde aquella vez. Pero una tarde que volvio, le pregunte que le pasaba. Ella me respondió que nada. Fisicamente no me gustaba. Pero recordaba aquello que me contaba Jerson, e imaginaba muchas cosas. Le pregunte por su prima Carlota, y me dijo que no podía venir. Así llegaba a menudo, tal vez pensando en ver a Jerson otra vez. Hasta que una tarde le pregunte, si podíamos salir alguna vez por ahí. Ella se nego. Pero cuando le volvi a preguntar o proponer lo mismo en otra ocasión, acepto. Pero todo fue a raíz de que la invitase a subir a aquel mirador del pozo. Le agrado la idea. Estaba encantada con aquello, ya que le gustaba ese lugar,

El sábado por la noche, subí con ella al mirador. Le encanto todo aquello. Estuvimos buen rato mirando, no hablabamos nada. Entonces le pedí irnos de ahí. Pero no se quería ir. Nos sentamos en el centro del salón que había arriba. Allí había una polea con la cual podrías subir agua con un pequeño bote. Quizo ver como funcionaba. Estuvimos jugando un buen rato, con aquello. Pero ella entristecio, tal vez recordababa a Jerson. Me quede meditando un poco, y era imposble no recordar aquellas palabras de Jerson, de como se llevo facilmente a Sara a un rincón. ¿Que floro le metió? Pense muchas cosas. Entonces en ese instante ella extendio su mano y empezo a tocarme, me beso. Me seguia tocando, y yo me dejaba. Y en ese instante me abalance sobre ella, y queriendo tal vez, tuvimos sexo. Fue la primera vez para mi. Al terminar, me pido disculpas, por su actitud. Pero le dije que no se preocupara, ya que para mi fue algo espectacular. Me confeso que no era amor por Jerson, lo que sentía, sino por el sexo que tenian. Que estaba muy bien dotado, y era muy bueno para eso. No quise preguntarle si había sido él que fuera su primera vez, Me insinuo que no. Al irnos de allí le pregunte si podía ir mañana por la tienda. Ahí estare, si es que puedo. Entonces desde aquella noche, teníamos sexo, solo por gusto y no por amor. Incluso una vez  nos encontró Ramiro, quien al verla salir, me dio una repirmenda, no por hacerlo ahí. Sino por su edad y condición,
-Que haces huevon?, no ves que esa cholas, solo quieren amarrarte, les echas un polvo y ya quieren matrimonio.

LA PREMONICIÓN

Ramiro es uno de los mejores lideres de la región. Entonces debido a aquello, es anfitrión a la llegada del candidato de su partido a la presidencia del país, Pedro Doheerty, un joven politico, quien es considerado ya el proximo presidente. Pedro, es muy humilde y a pesar de ir con seguridad, deja que la gente se le acerque. Si es posible le estrecha la mano a todos. Estando de campaña, acompañado de Ramiro, entraron a un mercado, muy humiilde, la gente se le acerca y les cuenta sus problemas. Él le dice que intentara ayudar en lo medida de sus posibilades. Hay tanta gente, y algunos le piden ayuda economica. Entonces en ese instante, Pedro saca su billetera, y empieza a repartir a cada uno un billete de 100 soles, a diestra y siniestra. La gente le agradecio un montón ese gesto.  Recorrio ese mercado con Ramiro y los de seguridad. Al anocheser, se fue a un hotel centrico, a descansar un poco, había hecho ya amistad con Ramiro, y lo invito a cenar algo en el restaurant del hotel. Ramiro me manda a llamar, y voy a su encuentro..
-Vamos para que conozcas al futuro presidente, tal vez me de un ministerio.
-Sería bacan.
-Claro pues, hay que hacerle la patería, aunque es bueno,, siempre hay que franelearlo.
En el restaurante estaban ellos, con gente de su seguridad. Ramiro me presento como sobrino, Pedro nos invito de todo aquella noche, claro que pagaba el hotel. Ramiro quien realmente le gusta la bebida. Propone un brindis por aquel día. Pasaron unas horas, Pedro y Ramiro, conversaban. Me puse a un lado de ellos. Ramiro ya estaba un poco picado. Y le dije para irnos y dejar descansar a Pedro.
-Como te cuida tu sobrino- dijo Pedro, con una risa a Ramiro.
-Es que usted tiene que descansar, ya que tiene que seguir con la campaña -le dije.
-Ah eso es normal -dijo.
-Si será mejor dejarte descansar, ya mañana es otro día- dijo Ramiro que tenía unas ganas de tomar licor. Ese era su peor defecto. Pero dentro de esa conversación, había una armonia. Pedro que tenía unos ojos verdes, impactantes, derrochaba humildad. Y Ramiro demostraba toda su estirpe de hombre de pueblo. A veces se ufanaba por su tez blanca, pero solo a veces. Es ahí que la conversación denoto una leve diferencia. Pedro decía que le dolía el pecho a ratos. Ramiro le pidió llamar al medico, en ese instante. Pero él dijo que no era necesario, que ya se le pasaría, y ademas era muy leve.
-No creo que me de un infarto, no estoy preparado para eso- digo algo jocoso Pedro.
-Ni digas eso ni en broma- le respondió Ramiro.
-Claro, ademas no me puedo morir, sin encontrar a mi primera dama.
-Claro, hombtre, hay que gozar de las mujeres.
-Ya si me muero, he vivido bien- dijo muy resuelto Pedro.
Al final nos fuimos, nos despedimos de Pedro, y él prometio hacer algo para muy importante para nuestra región si sale elegido. La campaña, seguía en todo Otuzco, en un distrito, fue el encargado de abrir la fiestas patronales, estaba muy contento. Se le veía por la tele. Agradecía la hospitalidad de los lugareños. Mientras encendían los fuegos artificiales.

Llegando a Lima, Pedro, fue victima de un atentado terrorista, muriendo muy joven, y privando al país de un buen gobernante. Aquel día fue la primera vez que ví a Ramiro muy triste.

___________________________________________

Mi madre siempre conversa conmigo miles de cosas.  A veces recordamos aquel día en que fuimos a ver a  Anabella, su amiga. Tal vez se haya casado, con lo guapa que era. Y los pretendientes que no le faltaba. Aún recuerdo aquella casa tan bonita. Y esos dulces que me regalo, cuando la vi por esa unica vez.

Ramiro, en todo este tiempo ha cumplido bien su labor de alcalde, a pesar de tener tantos enemigos. Hizo algunas malas gestiones, debido a escrupolosos que solo querían ganar dinero a costa del contribuyente. Lo que más deseaba Ramiro era que el pequeño pueblo donde vivíamos, se adhiera a los pequeños caserios y hacer un pueblo más grande y por que no con proyecto de visión de anexarlos. Compro unos autobuses viejos que llegaron de Lima, para el transporte gratuito para los niños de los caserios, cual los llevaría al colegio. Y algunos acusaron de eso, que también debió comprar buses para los campesinos. Y de querer comprar viejos buses, pero pagarlos como nuevos. Se rumoreo tanto por todos los caserios. Pero era real que malgastaba dinero yendose afuera de la ciudad. Pero era suyo. En ocasiones llamaba al concejo y pedía que me manadaran a llamar. Ahí me pedía que enviase dinero con uno de sus colaboradores, por que lo necesitaba con urgencia. Yo sabía que era para gastarselo en mujeres y alcohol, pero era su dinero y que le iba a hacer. Le dije siempre que pusiera telefono en la tienda, pero le era dificil. Muchos lo acusaron, pero siempre se escabuia. Mientras yo seguia manteniendo el negocio, Va bien a pesar que abrieron más tiendas cercanas, debido a la modernidad del pueblo que el mismo Ramiro genero.

Cuando llegaba siempre repetía lo bien que la pasaba en "La sucurrsal del cielo" Pero a veces me decía que sentía un poco de dolor, por el rechazo de una bella  mujer, que conoce hace muchos años.

Desde que Ramiro me pillara con Sara, en el almacen teniendo sexo, ella ya no volvio seguido por ahí. Y cuando lo hacíamos yo cerraba la puerta, pero de todo aquello se entero Ramiro, quien una vez, me pidío las llaves de la entrada del pozo. Algunos vecinos le contaron que subía con Sara, y él se imaginaba a que. Pero al final me dejaba. Trancurrio un tiempo y volvió Jerson. Estaba muy cambiado, tenía el rostro muy demacrado. Había dejado de estudiar. No mas al entrar nos saludamos efusivamente. Cogio alimentos y empezo a comer. Me iba contando tantas cosas. Hasta que salio el tema de Sara...
-¿Oye y que fue con la chola?
-¿Qué chola?
-La Sara, pues.
-Viene a comprar siempre.
-¿Sigue rica, o no? Es fea pero tiene un buen culo.
-Si.
-A ver si viene, y me le meto huevo, por que estoy más arrecho.

Cayo la noche, y él se fue, me dijo que se quedaría buen tiempo. Se fue caminando, como si buscara algo. Al día siguiente, llego con Sara. Me quede sorprendido, al verlos llegar juntos. Ella se sentía un poco avergozada. Entonces le pedí a Jerson que por favor no subiera.
-Un rato nomás huevon, al toque nomas.
-No, no puedes. Vete a otro lugar.
-¡Puta madre así es!... Y se fue molesto, y ella detrás. Pero realmente no fueron tan lejos.  Como la casa y tienda de Ramiro era tan grande, sali a dejar unas cosas detrás en un cuarto desocupado y entonces los encontre. Jerson se la llevo a un cuartucho y estaban teniendo sexo. Él se dió cuenta rapido, y trato de cubrirse, al verme me dijo:
-Puta madre que sapo eres huevon!
Mientras Sara estaba  un poco avergonzada segun ella. Me di cuenta que solo le importaba el sexo, vi que tenía que toda la razón en decir que Jerson estaba bien dotado, y que por eso le gustaba el sexo con él. Jerson al terminar, mando a su casa a Sara, entro a la tienda, y me pidio disculpas. Le dije que no se preocupara. Volvio a coger cosas y se puso comer. Había quedado con Sara para las fiestas patronales, ahí tambien estará Carlota.

En aquellas fiestas llego harta gente, hubo de todo. La fería estaba a abarrotar. Ramiro a pesar de los problemas quiso darle lo mejor a la gente. Realmente me la pasaba bien. Estaba solo. No quería saber nada de Jerson, ni de Sara, pero los ví venir, y ellos se acercaron. Me saludaron. Estuve con ellos un buen rato. Pero no me iba de la fiesta. Al rato se me acerca Jerson, y me dice:
-Oye cholo, vamos a la tienda, para que te la comas a la Carlota.
-Estas loco, otro día, disfruta de la fiesta.
-No quieres huevon, vamos.
-Si quieres más tarde.
-Eso si quieres tu, huevon.
Ante tanta insistencia, le di las llaves del cuarto de atrás, para que vaya con Sara. Y me dijo:
-No vamos lo cuatro, las cholas estan arrechas huevon.
-Entonces para disimular, vete tu primero adelantando, hay mucha gente y nos pueden ver.
-Tienes razón cholo, voy yo primero, y luego tu, ya después ellas, allá te espero -Y Jerson se fue.

Sara y su prima sabían lo que querían, pero no sabían donde iba Jerson. Me acerque a Sara y les propuse ir al mirador del pozo. Ellas aceptaron al instante. Nos fuimos disimuladamente, Subimos, nadie nos vio, a pesar que Ramiro ordeno poner luces decorativas al pozo por la fiesta. Carlota quedo maravillada, con aquello. Sara quien pensaba tener sexo con Jerson. Nos sentamos en el centro y empeze a jugar con la polea. Sara me miraba. Y en ese instante, sin decirle nada, le quite la ropa  y hechos unos animales, empezamos a tener sexo. Nos miraba Carlota, y ella se nos unios. Los tres estabamos desatando una fiesta de lujuria y sexo. Realmente sabían como era todo aquello. Sara ya lo había demostrado. Hicimos de todo hasta cansarnos

Salimos de ese lugar ya casi al amanecer, se fueron a sus casas. No me importo nada. Me fui para  a casa. Encontré a Jerson dormido, le dije que ellas se fueron a su casa por que estaban aburridos y que yo me quede en la fiesta. El me dijo que se canso de esperarnos y se quedo dormido.


LA SUCURSAL DEL CIELO


Al acabar la fiestas, Ramiro me dijo que si quería ir con él, ya que estaría en la ciudad, un par de días. Cerre la tienda, y me fui con él. Me dijo que si quería trabajar con él en la municipalidad, y que buscaba otro para que se hiciera cargo de la tienda. Le dije que me sentía agrado haciendo eso. Tal vez, más adelante. Es cuestión de meditarlo. Cuando íbamos en la camioneta, me conto un monton de cosas..
-¿Te acuerdas del cholo brujo ese?
-Claro, el del río.
-Si ese. me vino a buscar para pedirme ayuda, quería trabajo, y le conseguí para que lavase los carros de la municipalidad, así se gana algo, ya de paso no ensucia el rio.
-¿Y que sería de la mujer?
-Ah cholo pendejo, recuerdas que dijo que se golpeo en la piedra ¡mentira! Me confeso que le pego, por que es muy celoso. y le dije que no pegue por que sino se le va a ir.
-¿Y que te dijo?
-Que si, que va a cambiar. Mucho cuidado le dije por que si le vovía a pegar lo metía preso.

Entonces al entrar a la ciudad, empece a recordar ese lugar, el cual ya había estado. Ha cambiando bastante, hay muchas casas grandes. Algunos edificios, pero en un lugar especifico, esta esa casa que aún recuerdo. La casa de Anabella. Cuando a un espacio ya cerca, sentí una pequeña emoción,al ver aquel lugar, afuera habían algunos cuantos autos. Pensé que serían de ella, o de sus parientes. Y le señale la casa a Ramiro..
-Mira Ramiro, esa casa, mira, que bonita.
-Ah, con que ya la conocias, pendejo.
-Claro, si viene de niño, con mi mama a ver a su amiga.
-Esa ya no es casa, hace años.
-¿Como que no es casa?
-Baja, y lo veras.
Estaciono la camioneta, y nos dirijimos a la puerta. Ahí nos abre un muchacho alto, de mi edad más o menos. Saluda muy gratamente a Ramiro, quien ya lo conoce. La casa sigue igual. Al entrar al salón..
-Bienvenido a "La sucursal del cielo", si quieres tirate a todas las que puedas, que paga la municipalidad, y tomate algo, para que tengas fuerzas -Dijo Ramiro, mientras yo seguía muy sorprendido con todo aquello que veía. Mientras él veía a que chica invitarle un trago.
-Ven Sebastían, ven aquí -Me llamaba Ramiro, para presentarme a las chicas. Pero mis ojos solo se iban en seguir viendo la casa. Sigue igual por dentro. Salvo los muebles.
-Ven no tengas miedo -Dijo otra vez él. Me quede todo el rato mientras veía a las chicas.
-Mientras te animas, yo me voy a tirar -y se fue con una de ellas.
-¿Oye desde cuando funciona este sitió? -le pregunte al camarero.
-Yo tengo aquí dos años, pero me han dicho que tiene más de diez -me respondío atento.
.¿Y quien es el dueño de esto?
-Ah es una señora muy guapa, vive arriba, pero solo baja a supervisar un rato y vuelve, por que arriba tiene todo lo que es el negocio, arriba lleva las cuentas.
-¿Y como se llama?
-Pucha que sapo eres amigo, no me digas que eres periodista -pregunto jocoso
-No, sino que vengo con mi tio (Ramiro) él siempre viene pero no me conto como era.
-Ah ese tio es caserito, viene con sus amigos, y se gasta ufff. es un buen cliente, creo que esta enamorado de la dueña, pero ella no le hace caso. Y tu ya pues animate que las chicas esperan.

Realmente no quiero tener sexo, no me apetece, A pesar de ser muy guapas las chicas. Me puse al costado, por que ya parecía que había aburrido al camarero con mis preguntas. A un lado había un juego de tragamonedas, y me quede ahí. Entonces en ese instante, ví bajar a Anabella, quien estaba más guapa que antes. Saludaba a los clientes, y estos la piropeaban a más no poder. Fije mi mirada en ella, a ver si me reconocia, pero ella seguía ahí con la gente. Me acerque..
-Hola señora Anabella
-Hola guapo.
-¿Como esta?
-Pues bien ¿Y tu como estas, te están atendiendo bien?
-Si bien, pero no reconoce.
-Pues no.
-¿Se acuerda hace años cuando vino su amiga, con su hijo a visitarla y usted le regalo un paquete enorme de dulces aquel niño?
-...............
-¿Se acuerda? Ese soy yo, y siempre me acuerdo de usted.
En ese instante me abrazo muy fuerte. Ella sentía una gran emoción al verme. Realmente no se acordaba de mi nombre, pero si de ese día. Me invito a subir, mientras la gente me miraba. Entre a ese salón enorme tapizado por todos los rincones.
-¡Ay! mi niño pero que grande estas ¿y como esta tu mami? esa ingrata.
-Bien, como siempre, allá en el pueblo, siempre se acuerda de usted.
Hemos conversado un montón, por un buen rato. Era inevitable que me contase de aquello. Me contó que cuando aquella vez, que llegamos, había arreglado esa casa, para salón de reuniones, pero le fue mal. Y entonces unas conocidas, le alquilaron el lugar para montar esa casa de citas. Hasta que se fueron y ella tomo el negocio. Y el nombre del lugar, era por que en los techos habían tapices de con dibujos en forma de cielo. Me confeso que no era su intención tener este negocio, pero que le iba a hacer. Para no perder toda aquella fuerte inversión que hizo. Al despedirme, ella me pidío contarle todo a mi madre, sin esconderle nada. Y que la visitara más a menudo.  Baje y Ramiro me vió muy sorprendido, y me dijo:
-Yo llevo buen tiempo afanando a la tía, y tu en un ratito te la levantas.
En el camino hacía la ciudad, le conte en realidad. Y él se sintió aliviado. Estaba más tranquiilo, incluso me pidió que le echara una mano con ella. A ver si me da bola -repetía una y otra vez.

En la ciudad, tenía una reunión muy importante, debido a unos malos manejos, que hicieron sus coordinadores, querían hacerle saber el mal balance que habían hecho. Después de un buen rato, demostro su inocencia y capacidad. Siguió en el cargo.

LAS AHIJADAS

Arturo, sigue siendo muy presumido, ahora que gana más dinero, peor aún. Sandra lleva ya casi 9 meses de embarazo,Tiene una barriga muy grande. A veces cruzamos saludos. Ya que Arturo es muy celoso. A poco de dar a luz,  él se fue a la ciudad  a terminar un trabajo, en el cual ganaría tanto dinero. Estaba en la tienda, cuando llega Sara, y nos ponemos a recordar viejos tiempos. Nos metimos a un rincón, cuando en un preciso instante entra Sandra muy presurosa y desesperada, gritaba de dolor. Pedía ayuda. Salí rápido  a verla, mientras corria hacía ella me abotonoba los pantalones. Me pidio por favor que la ayudase, ya que estaba sola, y había roto aguas. Realmente no sabía que hacer. Cogi las llaves, y monte a Sandra en la camioneta. Le pedí a Sara que cerrase todo. Ella quería venir con nosotros, pero no se, por que no la deje. Ella le dijo que avisara a Arturo en caso llegase por ahí. En el trayecto, le pedía tranquilidad a  Sandra. Ella gritaba y yo la deje así, Solo me puse a correr con la camioneta. Ya al llegar me sentí alividado. Irrumpie con todo, en el hospital,  llame a las enfermeras explicandoles la situación. La llevaron a una sala de espera, no se daban cuenta que había roto aguas, a pesar de sus gritos. Estaba muy nervioso ante aquello. Sandra pedía que la atendiesen. Le pidieron que presentara los papeles del seguro, y ella dijo que los tenía su marido, pero ellas querían aquellos papeles por que era lo normal.
-Pidanle a él- grito ella.
-Señor los papeles que los necesitamos -se dirijieron a mi.
-Dile que los has olvidado y que vas por ellos -grito Sandra.
-Si, por los nervios los deje en casa, pero aquí tengo mis documentos.
En ese instante exclame ¡pero que carajo, mi tío es el alcalde, ahora lo llamo para que me los traiga! -Y en ese instante ingresaron a Sandra. Me causaba gracia y rabia todo aquello, les pregunte, que debió entrar a la sala, ni bien ingreso.
Mientras daba mis datos, y los de Sandra.  Pasado un rato me dijeron que si quería entrar. Decidí hacerlo. En aquella sala, ví como nacian dos pequeñas niñas, tan lindas como su madre, pero tan blancas de piel como su padre. Me sentí emocionado ante ese acontecimiento. Me dijeron que si quería cargarlas. Aquello fue una gran sensación al tener a una por una en mis brazos. Ya más tranquila, Sandra me agradecio todo aquello. Conversamos un montón, mientras la enfermera nos dijo que había llegado un señor que decía que era el padre. Era Arturo, quien se emociono al ver a sus hijas. En un instante ellos discutieron, Ella le dijo que el dinero le importaba más que ella. Él le dijo que era por su bienestar. Arturo salio y hablo conmigo un poco serio. Me agradecio por todo, me ofrecio dinero, saco la billetera, mientras se ufanaba de las tarjetas que llevaba ahí dentro. Le dije que hice lo que cualquiera hubiese  hecho.

Luego de casí cinco meses de aquello. Arturo seguía construyendo su casa, ladrillo a ladrillo, solo nos saludabamos. de lejos. Mientras el coge la paleta y me hace un guiño de saludo. En una tarde, entra Sandra,  me saluda afectuosámente y me pide ser yo el padrino de sus pequeñas hijas. No lo dude para nada. En ese instante acepte gustoso. Su hermana Fabiola sería la madrina.

Y en la fiesta de aquel día la conocí. Llevaba un vestido rojo, iba muy elegante. Y por más que le hablaba, ella no le daba interes a mis palabras. Sandra, me dijo no le digas nada, vas a ver que solo a  hablar. Se hace la interesante. Y así fue. Luego de hacerle caso a Sandra, fue Fabiola, quien me empezo a hablar. Aquel día quedamos para salir alguna vez, por ahí. A aquel bautizo llego mi madre, y Anabella, a quien invitamos. Y quedo maravillada con las pequeñas.

____________________________________________

Algunas veces he llevado a mi madre a visitar a su amiga Anabella, a veces se queda con ella unos días, y vuelvo a recojerla. Un domingo mientras jugaba en una maquina, que había afuera de "La sucursal del cielo" se me acerco alguien que yo conocia.
-Hola Sebas.
-Hola Jerson.
-¿Que te cuentas pe' cholo, que haces por aquí?
-Vine a ver saludar a una amiga.
-Aquí en el chongo.
-Bueno, chongo, no tanto, pero si. ¿Y que tal? ¿que haces por aquí?
-Aquí pues, vengo de chambear ya me iba a mi casa. Oye ¿no tienes un sol por ahí? toy misio.
-Claro, toma -Y le dí 10 soles.
-No cholo un sol, no mas -dijo él
-Toma huevon.
-Oye y que fue de las cholas esas.
-Pucha no se, creo que se fueron a Trujillo a trabajar.
-Y estas seguro que se fueron a Trujillo.
-Le pidieron trabajo a Ramiro, pero él no las quizo, pero las recomendo a un amigo allá.
-Ah ese huevon, sigue mamando de la alcadía..

Jerson trabajaba muy cerca por ahí en un hotel. El decía que administraba ese lugar, pero hacía otras cosas. Ramiro nunca me lo dijo, pero Jerson, ya estaba metido en las drogas hace un buen tiempo, y por más que lo trato de ayudar, aún no supera esa adicción. Anabella nos contó muy cerca de ahí había una iglesia evangelica, que protesta por su negocio. A veces llegan afuera a protestar, con pancartas, pero ella no les hace caso. Se cansan y se van. Ramiro es amigo intimo del alcalde del distrito donde esta el local y le pidio que no hiciera caso a aquellas protestas, ya que el negocio de Anabella, no molestaba a nadie. Y así fue.Ya que también el alcalde es amigo de Anabella. A pesar de los problemas,que tuvo Ramiro, en la alcaldia, supo salir airoso, ahora pretende ser alcalde de la provincia. Ya con el pasar de los meses, con el progreso que se inicio en nuestra región, muchos se interesaron en invertir, y él decidó traspasar el negocio. Vendio su casa. Me dijo que me daría un buen puesto, pero decline de eso.

Acepte lo que me propuso Anabella en una de las tantas visita que le hicimos. Me ofrecio que administrara junto a ella, aquel negocio en la casa de citas. Ahora trabajo con élla a tiempo completo. He librado muchos problemas con gente que llega molestar y protestar, por lo inmoral que resulta esa casa. Las chicas me llaman jefe, me parece gracioso. Cuando voy a ver a Ramiro, aquellas veces, converso con aquel que fuera brujo. Se llama Manuel, y se mujer se encarga de la limpieza de la municipalidad. Ella solo sonrie y no habla. Ramiro les dio trabajo, no por ellos, sino por el pequeño hijo que tienen. A veces Manuel me aconseja, y para bien, sabe mucho de ello. A pesar de que muchos miran a su mujer, él ya no se siente celoso, es mejor para él. Empece a cortejar a Fabiola. Quien va a muy a menudo a ver a sus sobrinas y ahijadas. Y cuando se da el momento, siempre cojo el auto y  voy para entablar conversacion con ella. Aunque a Anabella no le guste mucho esa idea.


sábado, 25 de febrero de 2012

Joaquin y Estela (Sindrome de Estocolmo)


En el barrio de san Andrés, viven Joaquín y sus amigos. Muy malandrines, pero Joaquín es muy diferente a ellos. Pero a él le gustaba estar en patota. La muchas palomilladas que hacían, en casi muchas de ellas, nunca participo, pero siempre caía. Su madre siempre iba y lo sacaba de apuros, y le metía una feroz grito. Pero siempre se salia con las suyas. Sus padre es medico, y deseaba que él siga esa carrera, y muchas veces, le sugirió a Soledad su esposa irse a vivir a otros lado. Ella sabia que su hijo amaba a su barrio y sus amigos. Ella era enfermera pero no ejercía, solo se dedico a cuidar de su hijo desde que nació. Pero Joaquín al oír esa petición, le pedía, a sus padres, que no. El era muy feliz, estando allí con sus grandes amigos, esos palomillas, algunos ya rankeados y fichados por la policía. A pesar de ser diferente, él se sintió igual a ellos. Algunas veces les pidió no hacer algunas de sus fechorias, pero no le hacían caso, incluso le pidieron que se vaya de allí, y terminaba siempre ayudandolos. Nunca le falto de nada, los juguetes que siempre recibió, los compartia con ellos. Casi pocos lo miraban como niño mimado, pero no lo era. Desde niño aprendió a ser bueno.

Al lado de ese sito faite, hasta hace unos pocos años, en un gran descampado, estaban construyendo una nueva urbanizacion. Debido al éxito que había con las nuevas familias ricas. Con apenas 13 años, iba con ellos, por las noches, y se robaban cosas, materiales y herramientas. Para luego venderlas. Pero se moría de miedo, y lo ponían de campana. Muchas veces se incomodaba. Hasta pensó en dejarlos allí. Pero no podía traicionarlos. Y siempre cuando repartían el dinero de la ganancia. Él lo rechazaba, pero le insistían. Y se lo gastaba los fines de semana, en los partidos del barrio, en las apuestas, o invitando refrescos o helados, al lo que se lo pidiese. No tenia problemas económicos, su padre ganaba bien, y trabaja en el hospital del empleado. Cuando se metía en embrollos, su madre lo sacaba de apuros, pero nunca le decía nada a su padre. Pero siempre se enteraba por los chismes del barrio. Un día le metió un jalón de orejas, delante de sus amigos. Quienes no podían decirle nada. Este les echaba una reprimenda y los mandada a estudiar.

El Cholo Jesús, Chucho y Oscar, eran tres de los mejores amigos de Joaquín. Le llevaban unos cuantos años de diferencia. Siempre, salían en mancha de 9 a 15, pero siempre, eran esos 4 quienes estaban más unidos. Oscar siempre vacilaba a Joaquín, por que su madre, nunca los dejaba ir, pero el Cholo Jesús, lo defienda. Joaquín sabia, que en el fondo eran buena gente, a pesar de ser de familias separadas, o recontra malandros. Los vecinos, se respetaban entre si, nunca chocarían, con uno de ellos, y si se metian con uno de los suyos, ellos saltarían. El Cholo vivia a tres viviendas. Tenia 15 años, y siempre iba a la casa de tres plantas de Joaquín. Como sabia que su madre, la señora Soledad, no le dejaría salir, silbaba con un estilo que ellos solo sabían, él salia como un rayo, mostrándole a su madre los deberes hechos. Siempre le decía que volviese temprano, o tal hora Joaquín, siempre obedecía. Siempre fue así al pasar los años.

En una esquina, de aquel barrio, había un billar, propiedad de un tío de Oscar, y este se recurseaba allí, pero su tío lo explotaba. Hasta que un día intento vengarse. Imagino una idea. Se lo planifico y comento a sus amigos. Ya tenían los 18 , salvo Joaquín, quien recién había cumplido los 15. Los tres, y unos cuantos más, asaltaron el billar de su tío. Se llevaron todo, incluso cajas de cervezas. Cuando Joaquín, tenia 6 años, sus tíos le regalaron por navidad unas pistolas de juguete, que parecían de verdad. Esas pistolas, les sirvió a esos muchachos, para llevarse el dinero del billar. Alquilaron un auto muy viejo. en una cochera lejana de otro distrito. Fue la primera vez que Joaquín no participo. Ellos sabían que si le contaban, se iba a cagar de miedo. Nunca los delataría, pero si tal vez se hubiera ido al tacho, por el temor que siempre tenia.

Cuando Joaquín estaba en 5 de secundaria, su padre decidió y obligo que se vaya preparando ,en una academia pre universitaria así, que por las tardes estudiaba en su colegio. Y por las noches, se iba al centro de Lima. Ya no tenia tiempo, para sus patas. Pero seguían siendo amigos. Los fines de semana en los partidos de fulbito, en la lozita del barrio, en un rincón le contaban sus fechorias. Él solo se vacilaba y reía con ellos. Pidiéndoles mesura, ya que temía que les pasara algo, o cayesen en cana. El Cholo era su mejor amigo. Este ya tenia su jermita. Y muchas veces lo invitaba a salir, a tonear pero Soledad nunca dejaba salir a su hijo, los sábados por las noches con ellos. Siempre se metían en pleitos. Con las cabezas rotas, y ensangrentados llegaban a su barrio.
-Habla, broter, ¿que tal el estudio?
-Cansado, cholito, muy cansado.
-Si, pues desde que estas todo el día en eso. ya casi ni te veo.
-Mis viejos me obligan, caballero, pues.
-Oye y tienes ya jermita.
-Nada cholito.
-Pero alguna de la pre, pe' huevon.
-Todas son muy sobradas, pero guapas todas.
-Tu mismo eres, pe' primo.
-Si, pero si hago, me descuido los estudios y la cago.
-Te voy a presentar a Marilin, una flaca que siempre baja con nosotros al tono.
-Sale, ¿pero como es?
-Tranqui Joaquín, el sábado pe', tu dices, yo le digo, por que esta solita,y ta'piola.
-Sábado, ojala y mi vieja me deje salir, tu sabes como se pone.
-Tu vieja es bien jodida.
-Si, pues.
-¿Entonces que sale, o no?
-Yo te aviso, cholito.
-Sale, brother.

Al terminar la construccion de aquella urbanizacion, empezó a llegar a vivir gente. Muchas familias, muchas caras nuevas. Ya se veía un poco de movimiento, pero no del todo, del montón de esas lujosas casas. Apenas unas cuantas, albergaban esas nuevas familias adineradas. Es de un todo terreno moderno, donde baja Estela y sus padres.

Estela, una chica rubia de 18 años, su 1.75 la hace una mujer muy esbelta y guapa. Llegaron a vivir allí, debido a la explosión demográfica, que sufre Lima. Estudiante de la Universidad de Lima. lleva un perro de mascota. Un cowboy de camiones, empiezan la mudanza. Mientras ella mira aquella enorme casa que sus padres habían mandado a construir. Es una zona muy residencial, muy bella, un poco cercana al barrio de Joaquín y su amigos. Ya instalados, no buscan amistades, cambiaron de zona, pero no de sociedad, siguen frecuentando a sus antiguos amigos. Los autos modernos de aquella familia. Siempre estaban allí. Para llevarlos a todas parte que ellos deseaban.

Joaquín, quien pasa por allí cerca caminando, hacia su lugar de estudios. No se ha alejado del todo de sus amigos, mas si de sus fechorias. Ellos no quieren ensuciar a su amigo, por eso solo prefieren dejarlo de lado en esas cosas, y que siga estudiando. Un día miraba como entraba allí, esa linda rubia. Jamas había visto una chica tan linda. De porte atlético. Joaquín como todo chico normal miraba y miraba a esa linda niña. Ella, nunca se fijaba en nadie. Nunca lo hacia. Todas las mañanas, Joaquín apuraba el camino, para poder verla salir. Ella se marchaba a estudiar, y no llegaba hasta muy tarde. Joaquín paso así mucho tiempo. Hasta que él pensó, ¿como haré, para que se fije en mi? ¿qué?. Pero no sabia. Si ella salia, desde el auto que la esperaba afuera. Estela, se subía, y ya no volvía. Joaquín, empezó a ilusionarse.

Estela, es una buena estudiante, llegaron a ese sitio, debido a que, fue solo eso, lo que su padre pudo comprar. Ella se imaginaba ir a vivir, a esas lujosas mansiones que veía en aquellas revistas que le llegaban a su madre. Tenían una casa de playa, en el sur, pero tuvieron que venderla. Ella, quien apenas solo conoce el frontis de su casa, sale rauda a estudiar, pero muchos piensan que no, pero ella siempre se fija en todo, observa a la gente pasar. Se ha dado cuenta que Joaquín, siempre esta allí solo para verla. Eso imagina, y tiene razón. En la universidad tiene un novio ricachón, pero muy presumido. Solo están por diversión. No sabe si esta enamorada.

Al pasar los meses, Joaquín no lograba sacarse de la cabeza a esa linda larguirucha. ¿Como aliviar aquello?, si ella, ni siquiera asoma la cabeza, para ver a su alrededor. Pero en una tarde de clases. Miraba como ella entraba a su centro de estudios. No podía creerlo ¿que hacía? ella allí. Mientras sus ojos la seguían fielmente, ella se acerco y se fue a la dirección. El rector, era su tío, ella fue a visitarlo Al pasar media hora en aquella dirección. Joaquín, quien no le importo perder clase en esa hora, espero fielmente. Hasta que salio y se despidió de aquel tío suyo.

Los meses crueles que le ha tocado vivir a Joaquín. Hoy se ha encontrado con su gran amigo el Cholo Jesús, quien se ha vuelto, mas avezado. Junto a él, los mismo de siempre Chucho y Oscar, quien ya tienen familia, pero siguen siendo los mismos vagos de siempre Ellos a veces, hacen sus pendejadas muy lejos de su barrio que Ha cambiado mucho. Los sábados de fulbito son sagrados para Joaquin y hablo con el Cholo, quien no veía desde hace mucho.
-¿Que fue de tu vida, cholo?.
-Ahí pues, Joaquín como siempre, hecho un trompo
-¿Como un tompo?
-Dando vueltas, pe'huevon
-jajaja, que pendejo.
-¿y que tal las clases?
-Bien, como siempre, sabes que si no estudio, mi vieja me da con palo
-jaja, tu vieja como siempre ¿y que haces hoy por la noche?
-Ahí, tengo un trabajo que hacer, pero no puedo, estoy con la cabeza en otro lado
-¿Qué pasa?, algún profesor que te jode, avisa nomas, lo ajustamos
-No, no es eso
-¿Entonces que?, seguro, ya se, una flaquita
-Si, huevon, me gusta una chica, pero ella ni enterada
-Tu mismo eres, pe' primo. tu como siempre, eres bien chupao' te falta labia.
-Si, pues. csm, no se que hacer.
-Oye hoy salimos, tu no dices que no puedes estudiar, vamos pe' para que te relajes
-Puede ser, ya mañana lo termino, no creo que mi vieja me diga algo.

Joaquín, es una persona normal como cualquiera, ama a sus padres, ama a su barrio, estima a sus amigos, a quienes quiere como sus hermanos, aunque estén en malos, paso. Cuando alguien se metia con él, era el Cholo, quien saltaba por él, al Cholo lo respetan desde chibolo, ahora con 21 años, más aún. En el fondo el Cholo, también quiere como a un hermano a Joaquin, ambos son hijos únicos, no como Oscar y Chucho, que son de familia numerosa. Hacen sus travesuras y fechorias. Pero siempre libran. son muy suertudos. Hace poco robaron un auto de lujo, lo desmantelaron y sacaron una buena ganancia. Chucho es el mecánico, y el chofer. Pero en una trifulca con una pandilla rival, le rompieron la rodilla, y desde alli dejo de conducir, puede caminar, pero si hay que correr, pierde. Por eso cranea un plan que no signifique salir corriendo. Se lo comenta a Oscar y al Cholo, a quienes la idea les parece gustarle.

El Cholo, ya no llama para sus fechorias a Joaquín desde hace mucho, solo cuando se encuentran, hablan su amistad verdadera.

Ha llegado el día de aquel plan que ideo Chucho. Es sábado. Están confiados en que todo salga bien. Con pasa montañas y mascaras especiales para el trabajito aquel. Chucho, habia estudiado, bien la situación. Busco un auto nuevo. Están al acecho. Pero se percatan de algo, que no esperaban. Todo bien hasta que por ahí pasa Joaquín.
-¡Mierda Joaquín! (grita, chucho)
Joaquín, quien lo reconoce, va a su alcance...
-¡Sube rápido huevon!
-¿Que pasa, loco? (estaban los tres allí)
-Ponte esto en la cabeza, rápido y no digas nada. (los cuatro se pusieron el pasamanontañas)
-¿Que pasa cholo?-le pregunta Joaquín al Cholo Jesús
-Estamos chambeando y justo apareces, huevon.
-¿Que hice?
-Nada, nada...y cuando te diga ya, avanzas, (chucho dirigiéndose a Oscar quien conducía)

Joaquín, a veces bajaba, por que sabia que a esa hora saldría a pasear Estela, esa rubia de 1.75. por la cual, él había perdido un poco la cabeza. La larguirucha, como la llamaba él, siempre salia los sábados, nunca salia con su chofer. Y este siempre salia a verla, le encantaba como vestía para irse a divertir. Chucho, también conocía a aquella larguirucha, y sabia que eran de dinero, estudio todo, lo planifico bien, salvo, ese pequeño detalle. Que Joaquín, pasara por allí, solo para contemplarla.

Iban a secuestrar la, para pedir, una gran cantidad de dinero. Raudo Oscar, intercepto el coche de Estela, y bajaron los tres y la metieron al auto. Joaquín no daba crédito a lo que veía, no hablaba nada, temblaba. Ya la cagamos pensaba en si, Mientras que ella, sin poder safar de ellos. no podía gritar, Chucho la amenazo con una navaja, muy filuda, para que no gritase, indico a Joaquín, a taparle la boca, con una cinta. Joaquín, tembloroso hizo caso. Los ojos llorosos de Estela, miraban como con las manos temblorosas, no podía pegarle esa cinta.

El Cholo sabia, que podía embarrar a su gran amigo. Le pidió a Oscar parar. Y dirigiéndose a Joaquín, le pidio bajar. Él no acepto. No quería irse. Lo obligo, pero todo tembloroso, siguió negandose. mientras Chucho, le pidió a Oscar seguir.
-Dejalo, ya huevon., no ves que no quiere bajar, la vas a cagar
-¡No jodas huevon!, él no puede mancharse, bajate huevon (dirijiendose otra vez a Joaquín)
-¡Ya cállate!, llegando hablamos, tápale la cara a la flaca.

El Cholo un poco acalorado, le puso una bolsa de tela, en la cabeza. Se fueron en silencio, hasta el lugar del destino. La metieron a una vieja casona abandonada. No había casas cercanas, era muy alejado de Lima. Bajaron los tres y se llevaron a estela, Mientras, Joaquín, se quedo inmóvil. chucho le ordeno bajar. No tuvo más opción de hacerlo. Ya adentro a acordaron llamar para pedir el dinero. Oscar con una grabadora, hizo que ella hablara con sus padres, y que les mande el dinero. Con un celular nuevo, Oscar y Chucho, marcharon de alli a unos diez kilómetros, por temor a que lo rastreen. Quedaron los tres, Joaquín, miraba con asombro a Estela. El cholo tenia miedo embarrar a su amigo
-¿Por que carajo, no te bajaste, cuando te lo pedí.
-No le hagan daño, por favor.
-Yo que chucha se, es cuestión de ese huevon del cojo(chucho)
-Si, pero no le hagan nada, por favor .
-¿Que mierda te pasa?, ¿la conoces?.
-........
-Habla pe' huevon, responde.
-Si, ella es la chica que te conte, Cholo.
-¡Puta madre no jodas! no la cages pe'.

A Joaquín le aterraba la idea de que abusaran de ella, o quizás matarla. El Cholo le prometió que eso no iba a pasar. Solo le pidio que se vaya. Pero él seguía negándose. Al volver, Chucho y Oscar, tenian un poco de desconfianza. Ya que los padres no querían soltar esa cantidad de dinero que ellos le habían pedido. 2 millones de nuevos soles. Así que decidió, arriesgar, e hizo que ella los llamase, le quitaron otra vez la bolsa de tela, y la cinta de la boca. Allí Chucho le marco y ella toda aterrada y solloza, le pidió a sus padres rescatarla. Chucho se había vuelto muy avezado. y los amenazo con matarla. Esto puso en sobre salto a Joaquín quien aterrado al oir eso, salio a la calle. Detrás de él, salio el Cholo
-No te preocupes, huevon, solo lo dice para que le paguen rapido, ya te dije que no haríamos, eso
-Gracias cholo, eres muy bueno
-¡Ya entra, huevon!

Estela sabia muy bien que sus padres pasaban apuros económicos, como harían. Pensó en lo peor.

Al día siguiente, Aquel acto, ya era una noticia. Pero no sabían como dar con ellos. Soledad, no sabia donde andaba su hijo, pensó que estaría en casa de algún compañero. Y no se preocupo más. Era como las tres de la tarde, y la policía estaba con la familia de Estela, dieron con su auto moderno casi cerca de allí. Pero no tenían mas pistas. Chucho y Oscar, se fueron por comida y agua, esperando que la llamada de los padres de
Estela. Ya ahí, es donde el Cholo se queda dormido. Joaquín con unas ojeras. no había dormido nada. Le saco la bolsa de tela a su largirucha, como él la llama. Le quito la cinta, él se quito aquel pasamontañas. y mirándola fijamente
-No te preocupes, todo va a salir bien, yo soy Joaquín.
-Si, te conozco, te veo siempre por las mañanas- le dice ella toda temblorosa.
-Si, salgo a eso, por que me gusta verte, eres la chica más hermosa que he visto.
-¿Y por que me hacen esto?
-Te juro, que no lo sabia, ellos son buenos, pero se equivocaron, pero todo va a salir bien, no te preocupés, yo te cuidare.
-Me cuesta mucho creerte.
-Créeme, vas a estar con tu familia, te lo prometo, perdoname, perdona a mis amigos.
-Sabes, escuche cuando hablabas con ese que llamas Cholo, es verdad todo eso.
-Si, desde que te vi, me quede maravillado por tu belleza, salgo a verte siempre, antes de irme a estudiar, ya con verte soy feliz.
-Si, me había dado cuenta, pero no tienes miedo que ellos te hagan algo.
-No, ellos son buenos. Por eso no te preocupes, lo malo es que estamos lejos, y no se como se llama este lugar, con la ira que tenia no me fije por donde veníamos.
-Ahora te creo, eres muy bueno.
-Por eso te repito, no te van a hacer daño. ten confianza en mi.

Al llegar ellos, Joaquín volvió a poner la cinta a estela, pero ahora con cuidado, pero no la bolsa. se puso el pasamontaña. Chucho no le dijo nada. No habían recibido llamada alguna, cosa que los irritaba. El cholo repartio la comida, y Joaquín le pregunto si no había para estela. Chucho en tono sarcástico, le respondió que la comida aquella, era para pobres y ella era muy rica. Insistió tanto, que el Cholo le llevo comida, pero ella lo rechazo, en seguida fue Oscar, pero también le rechazo. Al final fue Joaquín quien le desato la manos, y le quito la cinta de la boca. Ella comió, poco. Joaquín al ver eso, le agradeció. Ya no le puso la cinta. Él que acariciaba sus manos, mientras la ataba suavemente, no aguanto y beso su mano derecha, agradeciéndole el gesto de haber aceptado comer. Ella lo miro tiernamente, confiaba en sus palabras.

Alli, fuera del salón, Chucho, preguntaba que tanto hacia dentro, pero Joaquin, no respondia.
-No te vayas a pasar, huevon, si te comes ese bombon, nos lo comemos los cuatro.
-No hables huevadas pe', chucho - respondio el cholo.
--Ta'mare que bien que quieres.
-Nada, huevon, una cosa es una cosa, sabes como son las cosas.
-Si lo se, pero si hay que aprovecha se aprovecha.
-¡Ya callate huevon!

Mientras descansaban, llamaron al celular de Chucho, eran los padres de Estela, querían comprobar que no lo habían hecho daño. Le prometió enviarle un vídeo, pero con la condición que suelte de una vez el dinero. Ninguno de ellos quería grabarla. Joaquin cogió el celular, al ver que Estela no quería hablar, se saco el pasamontañas. Eso lo hizo para que tenga confianza
-¿Que haces huevon?, te van a reconocer- grito Oscar
-¿Que mierda pasa?- grito Chucho entrando a aquella habitacion
-¡Ese huevon, se ha quitado el pasamontañas!
-¿Que te pasa huevon?, nos quieres cagar- increpo a Joaquin.
-¡Amarralo a ese huevon!-ordeno chucho a oscar, y llamo al cholo quien estaba meando en la calle.

El Cholo desobedeció a Chucho, en ese instante empiezan a discutir. Joaquin le pidió mesura, le pidió a Estela que hablara con sus padres mientras la grababa. Al acabar entrego el celular a Oscar, quien no sabia como enviar eso, y llamo a Chucho, para que se encargase. El Cholo y Joaquín, a un lado conversaban. Eran ya las 12 de la noche y Soledad empezó a preocuparse por su hijo, llamo todos los que conocía. Incluso fue a la casa del Cholo, pero cuando le dijeron que no estaba. Ya se imaginaba que estaba con ellos. Le daba miedo ir a la policía, tal vez le paso algo. A lo mejor se enteraria de algo terrible. Llego a casa y le puso una vela a San Martín de Porres.

Al ver el vídeo, una y otra vez. Joaquín pensó que tal vez los reconozcan por la voces, y se los dijo. Ellos le dieron la razón, era mejor borrarlo y hacer otro. Chucho ya no confiaba en el Cholo. Era muy amigo de Joaquín, así que se lo llevo a comprar y dejo a Oscar con ellos. Pero Oscar estaba muy cansado, y se quedo muy dormido a pesar de la advertencia de Chucho.

Para esas horas la policía, gracias a la dos llamadas que hizo desde aquella casa vieja, logro ubicarla. Y decidió ir en su búsqueda. La familia no queria soltar dinero alguno. Cuando Joaquín vio que Oscar se habia quedado profundámente dormido. Entro y empezó a conversar con Estela, ella le agradeció todo lo que hacia
-Sabes, no aguanto más aquí, te propongo escapar de aqui, no se realmente, pero te prometo que estarás en casa muy pronto, ¿que dices?
-Si, salgamos de aquí, ya no aguanto (casi llorosa lo abrazo)
Joaquín desato sus manos, le dio la casaca que tenia puesta. se cercioro que Oscar seguía durmiendo. Con mucho silencio salieron. Abrió la puerta, al no ver autos, empezaron a caminar si levantar sospechas. Eran las 3 de la mañana, del lunes. Soledad frente al altar de San Martín de Porres, pedía por su hijo. Su padre estaba de guardia en el hospital. no sabia nada. La policía iba a aquel lugar. Cuando habían caminado mucho, Joaquín se dio cuenta que llego a un lugar que conocía entraron a un servicio donde se lavaron la cara y las manos. Allí en ese lugar, ella volvió a agradecerle todo, y le dio un beso. Joaquín no lo podía creer. Su larguirucha lo había besado, aquella chica por la cual bajaba mas temprano de lo normal, para ir a estudiar. Ella tenia novio, pero Joaquín quien no sabia eso, le había hecho ver las cosas de otra manera. Se volvieron a besar. Pidió un taxi, y se fueron a casa.

Al llegar Chucho y el Cholo, encontraron a Oscar asustado. Ellos se habían ido. Y no se dio por enterado.
-¡Puta madre!-grito Chucho.
-¡Hay que arrancar, ese huevon nos va a cagar!
-No creo, no puede-dijo el Cholo
-Recoje todo, no dejes nada, -le pidió Chucho a Oscar.
Ya en el auto, el Cholo le pidió a Chucho, destruir aquel celular, este le hizo caso, lo puso debajo de una de las ruedas. Y enrumbaron hacia al sur. Hasta que se calmen las cosas.

Al llegar a casa, Joaquín pago el taxi, y este se marcho. (el taxista pensó que venían de una gran fiesta) le pidio a Estela, no contar que fueron sus amigos. Ella se lo prometió. Decidió contar otra cosa, y decir que pudo escapar. Le volvió a agradecer todo, y se despidieron con un beso, Prometiéndole volver a verse, pero en otra situación. Joaquín llego a su casa, y su madre, lo recibió con una gran reprimenda. Le dijo que había estado con unos compañeros de clase. Ella le creo, y agradeció a San Martín de Porres. Los padres de Estela retiraron la denuncia la policía no encontró a nadie, en esa casa, ni siquiera algún rastro. No se investigo más.

Al pasar unos días, Estela quien acabo con aquel chico presumido compañero suyo de estudios, les presento a sus padres a Joaquín. Ellos quedaron conformes y contentos con el nuevo enamorado de su hija. Él supo ganárselos con su sencillez y nobleza.

El Cholo llamo un día a Joaquín
-¿Como van las cosas? cumpa.
-Vente cholo, no paso nada, no te preocupes.
-Eres bien osado, pero todo esta bien.
-Si cholito, vente, tambien dile a esos huevon que no pasa nada.
-Esos están por Cuzco, chambeando, ya les dire. cuando me llamen.
.Si, entonces cuando esta por aquí, para jugar un partidito.
-Ahora mismo voy para allá, por cierto ¿que fue de tu larguirucha?

-¡Somos enamorados!
-No fastidies ¿anda franco?
-Si huevon, ella sabe que eres chevere, no te preocupes, ella esta bien.
-Entonces voy por allá, por que también extraño a mi hembrita

Ha pasado mucho tiempo, a Joaquín y Estela, les va muy bien, viven muy enamorados. acabar sus carreras, planean casarse. De aquella situación nunca mas se hablo.